Los abogados defensores argumentaron presuntas irregularidades procesales durante la captura del señalado / Foto: NTI Radio
NUEVA YORK — El juez federal Alvin Hellerstein rechazó hoy formalmente la petición de desestimación presentada por la defensa de Nicolás Maduro en la corte de Manhattan.
Los abogados defensores argumentaron presuntas irregularidades procesales durante la captura del señalado, ocurrida el pasado mes de enero, buscando anular los cargos por narcoterrorismo internacional.
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Sin embargo, la fiscalía estadounidense presentó argumentos sólidos que validaron la continuidad del proceso penal, manteniendo bajo estricta custodia federal al exmandatario en Nueva York.
Durante la sesión, Maduro vistió el uniforme reglamentario del centro de detención, mostrando una apariencia física notablemente desgastada tras semanas de reclusión en suelo norteamericano.
El punto más debatido de la jornada giró en torno al financiamiento de la defensa legal, debido al congelamiento preventivo de activos estatales venezolanos actualmente vigentes.

Hellerstein cuestionó la necesidad de mantener bloqueados los fondos destinados a honorarios jurídicos, sugiriendo que el procesado ya no representa una amenaza para la seguridad nacional.
Esta postura judicial podría permitir que la administración actual autorice el uso de recursos específicos para garantizar el derecho constitucional a una defensa técnica adecuada.
Simultáneamente, en Washington, el presidente Donald Trump aseguró ante su gabinete que nuevas acusaciones formales podrían añadirse al expediente criminal de Maduro en los próximos meses.
El mandatario estadounidense enfatizó que las pruebas obtenidas hasta la fecha representan apenas una fracción del historial delictivo que la justicia federal pretende castigar ejemplarmente.
En la sala también estuvo presente Cilia Flores, quien comparte cargos de conspiración y permanece recluida bajo las mismas condiciones de seguridad que su esposo.
Afuera del tribunal, grupos de manifestantes mantuvieron una vigilia constante, reflejando la profunda polarización política que este juicio histórico genera en toda la comunidad internacional.
El proceso entra ahora en una fase de mociones preliminares, mientras se espera la designación de una fecha definitiva para el inicio del juicio oral.