Seattle._ Austria consiguió una victoria sólida por 3-1 ante Jordania en un partido dinámico que mantuvo la tensión desde el primer minuto hasta el cierre del encuentro.
El equipo europeo tomó la iniciativa con una presión alta que incomodó a Jordania y generó espacios para avanzar con velocidad por los costados.
Romano Schmid abrió el marcador al minuto 21 con una definición precisa dentro del área tras una jugada colectiva que rompió la línea defensiva rival.
Jordania reaccionó con determinación en la segunda mitad y encontró el empate al minuto 50 gracias a Ali Olwan, quien aprovechó un rebote para igualar el marcador.
El gol motivó a la selección jordana, que adelantó líneas y buscó sorprender con transiciones rápidas, aunque Austria mantuvo el control del balón.
La insistencia austríaca generó peligro constante y provocó el error que cambió el rumbo del partido cuando Yazan Al-Arab marcó en propia puerta al minuto 76.

Ese tanto devolvió la confianza a Austria, que administró el ritmo y cerró los espacios para evitar una nueva reacción del conjunto asiático.
Jordania lo intentó pero no pudo
Jordania intentó responder con centros y remates de media distancia, pero no encontró claridad frente a una defensa bien organizada y atenta en cada cierre.
El encuentro se extendió con un largo tiempo añadido y Austria aprovechó ese tramo final para asegurar el resultado con un penal convertido por Marko Arnautovic al 90+12.
El tercer gol sentenció un partido que mostró momentos de equilibrio, pero terminó inclinándose hacia el equipo que manejó mejor los tiempos y las oportunidades.
Austria sumó tres puntos valiosos que fortalecen sus aspiraciones en el grupo, mientras Jordania deberá ajustar detalles para mantenerse competitiva en la siguiente jornada.
El triunfo dejó sensaciones positivas para el conjunto europeo, que exhibió orden, intensidad y capacidad para resolver en los momentos decisivos del compromiso.


