LOS ÁNGELES — La selección de fútbol de Bélgica tropezó con una muralla defensiva inquebrantable y empató sin goles frente a su similar de Irán en la segunda jornada del Grupo G del Mundial de fútbol de 2026.
El encuentro, celebrado en el Los Angeles Stadium ante miles de espectadores, dejó en evidencia la falta de contundencia del equipo europeo, que a pesar de dominar la posesión de la pelota durante casi todo el compromiso, no logró romper el esquema de su oponente y terminó sufriendo por una expulsión en el tramo definitivo.
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Bélgica ofensiva
El director técnico belga, Rudi Garcia, propuso un esquema ofensivo para buscar los tres puntos desde el pitazo inicial, utilizando la velocidad de Leandro Trossard y la inteligencia de Kevin De Bruyne en la creación de juego.
No obstante, el seleccionador de Irán, Amir Ghalenoei, contrarrestó la estrategia con un planteamiento sumamente físico y ordenado, cediendo la iniciativa a los Diablos Rojos para resguardarse en su propio campo con una línea defensiva que rindió al máximo nivel.

La primera mitad entregó pocas libertades y mucha fricción en el medio sector, donde los futbolistas asiáticos impusieron sus condiciones físicas con marcas escalonadas.
Los belgas buscaron constantemente habilitar al delantero Romelu Lukaku, pero los defensores centrales Shoja Khalilzadeh y Hossein Kanaanizadegan neutralizaron cada intento aéreo y cerraron los espacios con anticipaciones precisas.
El atacante del Inter de Milán recibió una tarjeta amarilla muy temprano por una infracción sobre el guardameta rival.
El partido pudo cambiar de rumbo en el minuto veintiséis cuando Mehdi Taremi aprovechó un parpadeo de la zaga belga para enviar el balón al fondo de las redes tras un veloz contragolpe.
De inmediato, el cuerpo arbitral recurrió al sistema de video-arbitraje para revisar la posición del delantero del Inter de Milán, determinando un fuera de juego milimétrico que devolvió el alma al cuerpo de los aficionados belgas y mantuvo la pizarra intacta.
Segundo tiempo igual
Durante el segundo tiempo, la escuadra europea incrementó la intensidad de sus ataques y generó las ocasiones más claras del compromiso.
El lateral izquierdo Maxim De Cuyper se proyectó con peligro y sacó un remate potente dentro del área chica que parecía sentenciar el primer gol de la tarde.
En ese instante, el portero Alireza Beiranvand se convirtió en el héroe indiscutible de Irán al realizar una atajada espectacular con la mano derecha para desviar el esférico al tiro de esquina.
El guardameta iraní acumuló un total de siete intervenciones determinantes a lo largo del juego, frustrando también dos disparos de media distancia ejecutados por De Bruyne.
Bélgica mas complicada por expulsión
El panorama se complicó de forma dramática para los dirigidos por Garcia en el minuto sesenta y siete. El atacante Mehdi Taremi escapó en velocidad hacia la portería de Thibaut Courtois y el defensor central Nathan Ngoy lo derribó por detrás siendo el último hombre de la línea defensiva.
El árbitro principal no dudó en mostrarle la tarjeta roja directa al jugador del Lille, obligando a Bélgica a replegar sus líneas y a modificar su planteamiento para resguardar el punto.
El estratega sacrificó a Lukaku para dar ingreso al defensor Arthur Theate y equilibrar el fondo del equipo.
Superioridad numérica
A pesar de contar con superioridad numérica en los últimos veinte minutos del juego, Irán prefirió mantener la cautela y no arriesgar el valioso empate que estaba consiguiendo.
Los ingresos de Milad Mohammadi y Mehdi Torabi refrescaron las bandas para contener los contragolpes de De Bruyne, quien buscó asociarse con el recién ingresado Dodi Lukébakio sin obtener resultados positivos.
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En los suspiros finales del cotejo, el mediocampista Hans Vanaken cazó un rebote en el área, pero su disparo se marchó por encima del travesaño.
El árbitro decretó el cierre del compromiso tras cinco minutos de tiempo añadido, sellando un resultado que deja a ambos conjuntos con dos unidades en la tabla de posiciones.
Este escenario obliga a las dos selecciones a buscar la victoria en la última jornada de la fase de grupos para asegurar su boleto a la siguiente ronda del torneo, donde Bélgica medirá fuerzas contra Nueva Zelanda e Irán se verá las caras con la selección de Egipto.

