Rumbo a la Luna / Foto: NTI Radio IA
CABO CAÑAVERAL – La misión Artemis II de la NASA, el primer viaje tripulado a las cercanías de la Luna en más de 50 años, se encuentra actualmente en una fase crítica y exitosa tras su lanzamiento el pasado 1 de abril de 2026.
La nave espacial Orión, que transporta a cuatro astronautas, ha completado con éxito sus maniobras iniciales y se enfila hacia el satélite natural.
Artemis II: Falló el inodoro de la capsula Orión
Progreso de la Nave y Trayectoria
Tras superar la órbita terrestre alta, la tripulación ejecutó la maniobra de Inyección Translunar (TLI), un encendido de motor de precisión que ha colocado a la cápsula en una trayectoria de «retorno libre».
Este sistema garantiza que la gravedad lunar atraiga a la nave y la impulse de vuelta a la Tierra de forma segura tras rodear la cara oculta del satélite.
Hasta el momento, los sistemas de soporte vital y propulsión operan dentro de los parámetros nominales, a pesar de un ajuste técnico menor.
Hitos de la Tripulación
La histórica tripulación, compuesta por el comandante Reid Wiseman, el piloto Victor Glover y los especialistas Christina Koch y Jeremy Hansen, ha pasado las últimas 48 horas realizando pruebas de proximidad.
Estas maniobras son vitales para validar el control manual de la nave, una capacidad necesaria para futuras misiones de acoplamiento en la estación lunar Gateway.

Próximos Pasos:
El Encuentro Lunar
El cronograma de la misión apunta a los siguientes eventos clave:
- 6 de abril: La Orion alcanzará su punto más cercano a la superficie lunar, pasando a unos 7,400 kilómetros de la cara oculta.
- Durante este sobrevuelo, la tripulación establecerá un nuevo récord de distancia para un vuelo tripulado, superando la marca histórica de la misión Apolo 13.
- 10 de abril: Se espera el amerizaje de la cápsula en el Océano Pacífico, donde equipos de recuperación de la Marina de los EE. UU. ya se encuentran en posición para el rescate.
Importancia Estratégica
El éxito de Artemis II es el requisito final para Artemis III, que llevará a la primera mujer y al próximo hombre a la luna.
Este avance representa no solo un logro tecnológico, sino el inicio de una presencia humana sostenible en el espacio profundo y la preparación para futuros viajes a Marte.