Luis Arráez encendido / Foto : NTI Radio
San Francisco._ El camarero venezolano Luis Arráez continúa desafiando las estadísticas tradicionales del béisbol moderno, consolidándose como una pieza histórica de contacto puro en las Grandes Ligas.
Su inicio de campaña con los Gigantes de San Francisco ha sido una extensión natural del dominio que exhibió durante el último mes del 2025.
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Las cifras recientes son contundentes: el yaracuyano ha logrado conectar al menos un imparable en 26 de sus últimos 27 compromisos disputados en temporada regular.
Este impresionante registro comenzó a forjarse en septiembre pasado, cuando cerró la persiana del calendario anterior con una racha activa de quince juegos dando hit.
Al iniciar el ciclo 2026, la inercia ganadora de su madero no se detuvo, extendiendo su racha global hasta alcanzar los diecinueve enfrentamientos consecutivos produciendo.

Fue apenas el pasado 4 de abril cuando los Mets de Nueva York lograron descifrarlo, propinándole su único juego en blanco en lo que va de año.
Sin embargo, la respuesta del tres veces campeón de bateo fue inmediata, iniciando de forma automática una nueva cadena de imparables que ya suma cuatro desafíos.
En sus últimos tres compromisos contra los Phillies de Filadelfia, Arráez ha castigado al pitcheo rival bateando para .500, producto de cinco hits en diez turnos.
Su actuación de este miércoles 8 de abril fue quirúrgica, al irse de 2-2 con un triple incluido, elevando su promedio general hasta los .292 puntos.
La capacidad de «La Regadera» para poner la bola en juego en 11 de los 12 juegos de este 2026 confirma su estatus de élite.
Para el cuerpo técnico de San Francisco, contar con un primer bate que garantiza presencia en las bases casi a diario es un lujo sin precedentes.
Con esta frecuencia de éxito, Arráez no solo busca otro título de bateo, sino que reafirma ser el bateador más difícil de retirar en la actualidad.