Ciudad de México._ La selección de futbol de México inició su camino mundialista con una sólida victoria 2-0 ante Sudáfrica, en un partido intenso que combinó presión alta, goles tempranos y decisiones arbitrales determinantes para ambos equipos.
El conjunto mexicano tomó el control desde los primeros minutos, imponiendo ritmo ofensivo y aprovechando la velocidad por las bandas para generar peligro constante frente a una defensa sudafricana muy exigida.
Julián Quiñones abrió el marcador al minuto nueve tras una jugada colectiva precisa, definiendo con potencia dentro del área para adelantar a México y encender el estadio.
Sudáfrica intentó reaccionar con transiciones rápidas, pero la expulsión de Sithole por una fuerte entrada condicionó su planteamiento y obligó al equipo africano a replegar líneas.
México mantuvo el dominio del balón, administrando el ritmo y buscando espacios entre líneas, aunque la defensa sudafricana resistió con orden pese a la inferioridad numérica prolongada.

México sobrado en el segundo tiempo
La segunda mitad inició con mayor intensidad, y Sudáfrica sufrió otra expulsión cuando Zwane vio la roja directa tras una acción imprudente en el mediocampo que complicó aún más su panorama.
A pesar del control mexicano, César Montes dejó a su equipo con diez jugadores tras recibir doble amonestación, equilibrando momentáneamente el trámite del encuentro.
Con espacios más amplios, México retomó la iniciativa ofensiva y generó varias ocasiones claras, obligando al portero sudafricano a intervenir en repetidas oportunidades para evitar una goleada.
Raúl Jiménez amplió la ventaja al minuto sesenta y siete con un remate preciso dentro del área, aprovechando un rebote tras un tiro de media distancia desviado por la defensa.
El segundo gol dio tranquilidad al equipo dirigido por Jaime Lozano, que administró la posesión y cerró líneas para asegurar un debut mundialista sin sobresaltos en los minutos finales.
Sudáfrica buscó descontar mediante balones largos, pero la zaga mexicana respondió con solvencia, anticipando cada intento y evitando que el rival generara peligro real en el área.
Con el pitazo final, México celebró un triunfo convincente que fortalece su confianza y lo coloca en una posición favorable para afrontar los próximos compromisos del torneo mundialista.


