Valencia.- El estelar pelotero Jurickson Profar finalmente está cumpliendo un viejo anhelo en su carrera profesional: jugar en Venezuela, la tierra natal de su abuela materna. El experimentado grandeliga curazoleño tachó este importante objetivo de su hoja de ruta al debutar como jardinero izquierdo y quinto bate de los Tiburones de La Guaira en un emocionante encuentro contra los Navegantes del Magallanes en el Estadio José Bernardo Pérez de Valencia.
«Mi abuela es venezolana», expresó el pelotero ante los micrófonos del circuito radiofónico de los escualos previo a su estreno. «Siempre había querido venir, pero nunca se me daba. Estuve en la Serie del Caribe Gran Caracas 2023 practicando con Curazao, pero en ese momento era agente libre y no podía jugar», recordó el versátil infielder y outfielder.
Una trayectoria dorada en las Grandes Ligas
Ningún otro pelotero importado anunciado para la zafra actual de la Liga Venezolana de Béisbol Profesional (LVBP) posee el impresionante recorrido de Profar en las Grandes Ligas. Con 12 campañas a sus espaldas, un prestigioso Bate de Plata y una convocatoria al Juego de Estrellas conseguidos ambos galardones en el año 2024, el neerlandés aporta una experiencia incalculable al clubhouse litoral.
«Siempre veía esta liga por televisión», afirmó el ambidiestro de 33 años de edad. «Todo el beisbol latino es increíble, con mucha energía, y eso es lo que me motiva». Para el oriundo de Willemstad, esta representa su tercera experiencia en un circuito invernal del Caribe, tras haber visto acción previamente en la LIDOM con los Tigres del Licey en la temporada 2013-2014 y con las Estrellas Orientales en la 2023-2024.
Aclimatación y el gran reto físico
La prueba de fuego para Profar comenzó en esta tercera semana de la ronda eliminatoria. Cabe destacar que su último partido oficial antes de pisar suelo venezolano se remontaba al 28 de septiembre de 2025, fecha en la que concluyó la campaña regular de las Grandes Ligas con los Bravos de Atlanta. Profar se perdió por completo la temporada 2026 del mejor béisbol del mundo tras cumplir una sanción por violar la política antidopaje de la MLB, al dar positivo por testosterona exógena.
«Creo que lo más difícil de estar tanto tiempo sin jugar es la parte física», reconoció con franqueza el toletero. «Para jugar nueve innings todos los días, el cuerpo tiene que volver a agarrar su ritmo. Creo que eso es más importante que fildear y batear», añadió el veterano, quien de por vida exhibe un sólido OPS de .731 a lo largo de 1.199 encuentros en la gran carpa.
Mirando hacia el futuro con los Bravos de Atlanta
Mientras cumple con Tiburones, la organización de los Bravos de Atlanta analiza los pasos a seguir con el pelotero de cara al 2027, año en el que se le adeudan 15 millones de dólares como parte final de su contrato de tres temporadas y 42 millones. Aunque el equipo tiene la potestad de dejarlo en libertad absorbiendo el salario restante, el propio jugador se muestra enfocado en aprovechar la LVBP.
«No jugué béisbol este año y me cae muy bien venir a Venezuela y tomar turnos», concluyó Profar. «Quiero dar lo mejor de mí para regresar a las Grandes Ligas y demostrar que aún tengo mucho béisbol en el tanque». Su paso por Venezuela promete ser uno de los grandes atractivos del torneo.

