Jon Aramburu y Yangel Herrera levantan la Copa del Rey / Foto: NTI Radio IA
Sevilla, España._ La Real Sociedad alcanzó la gloria eterna en el Estadio de La Cartuja tras vencer al Atlético de Madrid en una final de Copa inolvidable.
El conjunto dirigido por Imanol Alguacil demostró una resiliencia inquebrantable, manteniendo el orden táctico durante los noventa minutos reglamentarios y la posterior prórroga de infarto.
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La gran figura de la noche fue el defensor venezolano Jon Mikel Aramburu, quien anuló por completo las incursiones ofensivas de los atacantes rivales con autoridad.
Aramburu exhibió un despliegue físico envidiable por la banda derecha, ganando la mayoría de sus duelos individuales y proyectándose con criterio hacia el área contraria.
El lateral «vinotinto» confirmó su ascenso meteórico en el fútbol europeo, mostrando una madurez impropia de su edad ante la mirada de miles de fanáticos presentes.
Mikel Oyarzabal, el capitán txuri-urdin, abrió el marcador desde el punto de penalti, insuflando confianza a un equipo que nunca dejó de creer en la victoria.

Por parte del Atlético, Julián Álvarez forzó la prórroga con un gol agónico, demostrando su jerarquía mundial al aprovechar un descuido en la zaga donostiarra.
La prórroga fue un ejercicio de resistencia física absoluta, donde ambos conjuntos buscaron el arco rival sin éxito, dejando el destino final en los penaltis.
El guardameta Unai Marrero se vistió de héroe nacional al detener dos lanzamientos críticos, permitiendo que la afición de San Sebastián estallara en un grito sagrado.
Pablo Marín asumió la responsabilidad del último cobro, ejecutando con una frialdad asombrosa para sentenciar el triunfo definitivo que otorga el cuarto título copero histórico.
Este campeonato ratifica el excelente proyecto deportivo de la Real Sociedad, consolidándose como uno de los equipos más competitivos y atractivos del panorama futbolístico actual.
La celebración en Guipúzcoa promete ser legendaria, honrando a unos jugadores que dejaron el alma en el césped para bordar una nueva estrella plateada.