Aceptaran pocos alumnos en España / Foto: NTI Radio
Madrid._ El Consejo de Ministros de España ha dado luz verde definitiva al ambicioso proyecto de ley que transformará las aulas españolas mediante la reducción obligatoria de alumnos.
Esta normativa establece que el límite máximo permitido será de veintidós estudiantes en Primaria, garantizando así un entorno educativo mucho más controlado y cercano.
LA EDUCACIÓN INCLUSIVA: Transformando aulas en espacios de diversidad y equidad
Para la Educación Secundaria Obligatoria, el tope se fija en veinticinco jóvenes por aula, eliminando las masificaciones que dificultaban el aprendizaje en cursos anteriores.
La implementación será escalonada, iniciando el proceso en el curso 2027-2028, permitiendo que los centros educativos adapten sus infraestructuras y contraten el personal necesario.
Un aspecto revolucionario de la ley es que los alumnos con necesidades especiales computarán doble, asegurando que la inclusión sea real y no solo teórica.

Las comunidades autónomas deberán gestionar fondos adicionales para ampliar plantillas docentes, buscando equiparar los estándares de calidad en todo el territorio nacional de forma.
El Ministerio de Educación argumenta que grupos reducidos permiten una atención personalizada, detectando dificultades de aprendizaje de manera temprana y efectiva para cada estudiante.
Además de los límites de alumnado, la ley regula las horas lectivas máximas de los profesores, fijando dieciocho horas en secundaria para mejorar su preparación.
Expertos del sector educativo señalan que esta medida responde a una demanda histórica de los sindicatos, quienes exigían mejores condiciones laborales para el profesorado.
El presupuesto destinado a esta reforma contempla la modernización de espacios escolares, promoviendo aulas más flexibles que se adapten a las nuevas metodologías pedagógicas.
Se espera que esta reducción de ratios posicione a España en la media europea, mejorando los resultados académicos en los próximos informes internacionales de evaluación.
Finalmente, el Gobierno asegura que este blindaje legal evitará futuros recortes, garantizando que el derecho a una educación pública de excelencia sea una prioridad.