La guerra en el Congo dificulta controlar el virus del ébola / Foto: NTI Radio

NUEVA YORK – La Organización Mundial de la Salud exigió hoy un alto el fuego inmediato en la República Democrática del Congo ante el avance del ébola.

Los intensos combates armados en las provincias orientales impiden que los equipos médicos rastreen los contactos de las personas contagiadas en las comunidades.

La agencia internacional elevó el riesgo sanitario a nivel muy alto debido a que las bombas bloquean el acceso a las zonas rojas.

El director del organismo advirtió que el mundo enfrentará consecuencias catastróficas si los grupos rebeldes no deponen las armas de forma urgente.

Los científicos identificaron la variante Bundibugyo en este brote, una cepa compleja que carece de vacunas comerciales o tratamientos efectivos aprobados.

Esta falta de herramientas de inmunización dificulta la contención de la enfermedad, la cual registra una tasa de mortalidad cercana al cincuenta por ciento.

Por añadidura, el constante desplazamiento de miles de civiles hacia campamentos sobrepoblados acelera la propagación del virus entre los refugiados del conflicto.

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Las autoridades sanitarias locales confirmaron que la cifra de víctimas supera los mil casos detectados y contabilizan más de doscientos fallecidos.

La violencia actual también incluye ataques directos contra el personal humanitario y la destrucción de centros de aislamiento en la región de Ituri.

Asimismo, la desconfianza social y los entierros tradicionales sin protocolos de bioseguridad multiplican los contagios familiares de forma silenciosa en las aldeas.

La detección de pacientes infectados en la capital de Uganda encendió las alarmas internacionales ante el peligro inminente de una ola transfronteriza.

Finalmente, los Centros para el Control de Enfermedades de África pidieron a las naciones vecinas blindar sus fronteras para evitar una catástrofe global.

Por ntiradio