Kiev, Ucrania._ Rusia desató la pasada madrugada una de las ofensivas más destructivas desde el inicio del conflicto y concentró su fuerza en la capital ucraniana.
El ejército invasor estrenó armamento sofisticado mediante el uso del misil hipersónico Oreshnik, una tecnología de alta velocidad que elude los sistemas de defensa.
El presidente Volodímir Zelenski confirmó el impacto de este proyectil avanzado en la localidad de Bila Tserkva dentro de la región de Kiev.
La oleada nocturna dejó un balance trágico de cuatro personas muertas y setenta y siete ciudadanos heridos entre los que constan dos menores de edad.
El ataque masivo destruyó residencias familiares en seis distritos y obligó a las brigadas de emergencia a rescatar civiles atrapados entre el fuego pesado.
Las explosiones dañaron estructuras emblemáticas como el histórico Estadio Dynamo Valeriy Lobanovsky y afectaron severamente las instalaciones del Museo de Chornóbyl en la urbe.

El desmoronamiento del techo en el metro generó escenas de pánico absoluto mientras cientos de personas buscaban refugio bajo la superficie de la capital.
Por el contrario los sistemas de defensa aérea de Ucrania respondieron con rapidez y neutralizaron quinientos cuarenta y nueve drones enemigos durante la larga noche.
Los artilleros ucranianos también lograron derribar cincuenta y cinco misiles rusos antes de que golpearan las redes eléctricas y los centros de población civil.
A pesar de estos derribos el volumen del ataque, saturó algunos sectores estratégicos provocando la pérdida total del servicio de agua en varios vecindarios.
Por esa razón el primer mandatario ucraniano denunció el ensañamiento de las fuerzas rusas contra mercados locales y centros educativos de la golpeada región.
Esta agresión aérea ocurrió pocas horas después de la advertencia emitida por la inteligencia de Estados Unidos sobre una ofensiva enemiga de gran escala.
Por último los rescatistas continúan removiendo las toneladas de escombros en busca de sobrevivientes, mientras intentan apagar los focos de incendio todavía activos.

