CARACAS. – El colapso total de la plataforma digital del Banco Digital de los Trabajadores (BDT) mantiene congelados los fondos de miles de empleados públicos venezolanos.
La avería en los servidores de la antigua entidad Bicentenario cumple hoy noventa horas continuas de interrupción sin que los técnicos logren reactivar el sistema.
El apagón informático impide el ingreso a la banca en línea y bloquea por completo las operaciones a través de la aplicación para teléfonos móviles.
Asimismo, los comercios del país rechazan masivamente las tarjetas de débito de la institución porque las terminales de pago electrónico no procesan las transacciones.
Esta parálisis tecnológica coincide justamente con el depósito de la segunda quincena de mayo y los abonos correspondientes al beneficio de alimentación de ley.
Por consiguiente, una enorme masa de trabajadores de la administración del Estado carece de vías alternas para movilizar sus legítimos ingresos financieros mensuales.

Los educadores adscritos a las escuelas públicas lideran los reclamos debido a la imposibilidad absoluta de adquirir alimentos o medicinas para sus hogares.
Efectivamente, la Federación Venezolana de Maestros emitió un comunicado urgente donde exige soluciones inmediatas ante la grave vulnerabilidad económica de sus afiliados.
Los jubilados y pensionados del Seguro Social también sufren las consecuencias del fallo técnico al quedar suspendido el servicio de pago móvil interbancario.
Mientras tanto, los usuarios reportan largas e inútiles filas frente a las agencias bancarias buscando retirar dinero en efectivo por las taquillas operativas.
Finalmente, la Superintendencia de las Instituciones del Sector Bancario mantiene un estricto silencio mediático que incrementa la incertidumbre y la molestia de la población.
La directiva de la corporación financiera estatal promete restablecer el servicio paulatinamente, aunque evita detallar el origen real de la masiva contingencia digital.

